Casa Mont, Exterior

Hay jardines que parecen guardar secretos imposibles, escondidos tras la lógica del terreno, el desnivel y los accesos estrechos. Así nos recibió esta casa a cuatro vientos en Sitges: con el pulso callado de lo que espera transformarse y un reto que desafiaba lo evidente.
El jardín trasero: estrecho, oculto, en pendiente, no parecía tener espacio para soñar en azul. Pero allí, entre imprevistos silenciosos y cálculos técnicos, empezó la coreografía de una obra que no se rinde.

 

Fecha: Mayo 2024
Superfície: 130 m2
Diseño de exteriores: Somos Nido
Gestión de obra: veoveo studio

La coronación de la piscina es un susurro de barro y césped elegido por su nobleza estética y su capacidad de integrarse con respeto. Se actualizó toda la instalación eléctrica exterior y se delimitó el perímetro con un vallado que protege sin imponer.
Así se transformó este exterior: desde el reto técnico hacia la emoción construida. Un proyecto que parecía no poder ser y que hoy respira belleza, precisión y Mediterráneo en cada trazo.

Estudiamos cada centímetro, cada posibilidad de acceso. Abrimos el terreno, nivelamos con precisión. Excavadoras y camiones desfilaron con la cadencia de una danza pesada. Luego llegó ella: la piscina de fibra, suspendida en el aire como un milagro controlado. Se deslizó sobre la casa desde la calle principal, elevada por una grúa como si el agua volara, hasta descansar en su lugar definitivo.
El resto fue coser la piel del proyecto: restaurar los porticones decapando y esmaltando y  revestir las terrazas con microcemento. Tacto, tiempo, tradición.