En esta vivienda de tres plantas, situada en una zona costera serena, la intervención de obra fue total, pero profundamente respetuosa. Mantuvo la esencia original como la barandilla de escalera y la distribución.
Los dos baños y el aseo se transformaron por completo: eliminamos bañeras para crear zonas de ducha a nivel de suelo, revestidas íntegramente en microcemento, con pendientes integradas y soluciones de desagüe oculto. La escalera fue intervenida peldaño a peldaño: macizado, recorte, aristas a 90 grados. Una cirugía precisa para dar continuidad sin añadir peso visual.
Eliminamos los zócalos en toda la vivienda reparando la unión entre pared y pavimento para poder revestir suelo y escaleras con microcemento, generando una capa continua, sobria y fluida que conecta todos los niveles, a excepción del recibidor, aseo, cocina y lavadero, donde alicatamos artesanalmente piezas cerámicas de 13×13 cm en tonos verde y blanco.
Fecha: Mayo 2024
Superfície: 95m3
Diseño de interiores : Somos Nido
Gestion de obra: veoveo studio
Confeccionamos dos zonas de paso con arco superior a medio punto. En el salón, realizamos un banco de obra que actúa como mueble fijo, aportando funcionalidad y volumen. Las puertas de paso fueron fabricadas a medida, integrándose con los elementos originales, como los armarios empotrados y porticones de ventana que restauramos minuciosamente.
La pintura, aplicada en muros y techos en el mismo tono que el microcemento, unifica el espacio y acentúa su atmósfera calma. Cada decisión constructiva se tomó en diálogo con el estudio Somos Nido, en una obra coordinada al milímetro.
Una reforma que no grita, pero transforma. Que respeta la historia de la casa y la lleva con firmeza hacia una nueva quietud.